Del Carácter Fenomenológico de la Terapia de Constelaciones Familiares

Voy a comenzar por expresar algo en lo cual creo profundamente (producto de mi trabajo y dedicación donde la constancia ha dado sus productos positivos); "Una cosa es hablar y leer sobre Constelaciones Familiares y otra bien distinta es participar como representante, como simple espectador o más importante aún como testigo personal del movimiento o dinámica del propio sistema familiar"


Cualquiera de los roles que se desempeñen en una Constelación Familiar, bien sea como facilitador, representante o cliente (consultante), impactan y enriquecen nuestra visión de la vida.


Se evidencia en una sesión de Constelaciones Familiares que estamos inmersos en un campo energético con información continua o mejor dicho con memoria propia es al cual llamamos alma familiar, de él nos valemos los Consteladores en nuestro trabajo terapéutico.


Este espacio llamado también Campo Morfogenético por el científico investigador Rupert Scheldrake, y en los cuales los representantes se convierten en receptores de dicha información, conectándose con las memorias de dolor, angustias, ira y o toda aquella emoción o sentimiento producto de haber desconocido los Ordenes del Amor, como lo expresa Bert Hellinger, y permitiendo el movimiento espontáneo durante la sesion se lleva a establecer un nuevo Orden o lo que es lo mismo un llamado Orden Bueno, lo cual trae tranquilidad y aceptación produciendo un alivio al sistema.


En este reconocer lo que es, sanador, nos lleva a recordar que uno de los aportes valiosos que Freud dejó a la humanidad , fue el descubrimiento, según el cual cada vez que somos consientes de una circunstancia o hecho conflictivo, su fuerza impulsora y determinante disminuye.


Vale destacar la expresión "estar consiente", donde durante la sesión el consultante deja con la causa lo que no le pertenece y acepta sólo lo que le libera para asumir sus propios retos dejando claro que arrogarse lo que no es de él le ha llevado a cargar equipajes que demoran su avance y evolución.


Según Hellinger "Se trata de ponerte en contacto con las fuerzas sanadoras, de tu propia familia, en el fondo no es sólo terapia sino un servicio de reconciliación"


El carácter fenomenológico de las Constelaciones Familiares, lleva al Facilitador a soltar todo control o idea previa y dejarse llevar humildemente por la fuerza sanadora del espíritu que inspira al alma familiar, lo que sana emana del propio sistema.