Las Dimensiones del Amor

(Extraído de la Conferencia de Bert Hellinger en Argentina 2006)

 

En la mitología Griega existe la imagen de que un Dios partió por la mitad al hombre original. Una de las mitades se volvió un hombre, y la otra mitad una mujer. Ahora esas dos mitades necesitan volver a unirse para poder estar completas. Esta imagen muestra cuan relacionada está una parte con la otra y cuanto la necesita para estar completa, perfecta.


Puedo agregar otra imagen con respecto a esto. En la Biblia está escrito: Dios creó al hombre a su semejanza, los creó como hombre y mujer. ¿Es sólo una imagen o son dos imágenes? ¿Tiene Dios una sola cara o tiene dos caras? ¿Crea un hombre según una de las caras y una mujer según la otra cara? ¿O es la misma imagen en la que vuelven a encontrarse como una unidad?


Lo que he dicho aquí no es totalmente lógico. Depende del movimiento interno que disparan ese tipo de imágenes, que gracias a ella podemos ver la relación de hombre y mujer en su grandeza y que mirándola podamos vivir el amor, el amor interno hacia la pareja, de una manera distinta; mas grande, mas allá de yo y tú, como una celebración del mundo.


A veces me viene a ver un hombre o una mujer y dicen ¡ay mi pareja! ¡Otra vez volvió a hacer tal o cual cosa! Entonces les digo, bien, cierren los ojos. Uds. también pueden hacerlo ahora si desean.


Visualicen a su pareja, comenzando con el primer encuentro. ¿Qué ocurrió? ¿Cuántas cosa hermosas sucedieron? ¿Cuántos planes y proyectos para realizar juntos? ¿Cuántas cosas se le ocurrieron a nuestra pareja para darnos una alegría? ¿Cuántas veces estaba allí cuando necesitábamos algo? ¿Cuántas veces tuvo consideración para con nosotros y disimuló cuando quizás nosotros lo (o la) habíamos lastimado. Cuando quizás olvidamos su cumpleaños o incluso el Aniversario de casamiento o lo que sea. ¡Cuanto nos ha dado! Podemos imaginar que anotamos todo eso. ¡Cuantas páginas necesitaremos para anotar todo eso!. Luego de anotarlas comparamos esos momentos con lo actual y quizás vemos ¡Cuan pequeño es eso en comparación con el todo!

 

Es decir, sin pensar pasamos por alto muchas cosas y sin pensar las ponemos en orden simplemente con amor.